Derecho de Familia
Tras una dilatada experiencia podemos instar cualquier reclamación en temas de paternidad, reclamación de pensiones de alimentos o compensatorias no abonadas por el deudor de las mismas o en su caso reclamación de la supresión de esas pensiones por cambios de circunstancias; incapacitaciones….
Reclamamos la guarda de menores y el cumplimiento de las sentencias judiciales que cualquiera de los progenitores se niegue a cumplir a través de un proceso de ejecución de sentencia.
Derecho Civil
Nuestro despacho se ocupa de Reclamar los impagados procedentes de las relaciones comerciales o personales que tenga con terceros y de reclamar judicialmente las indemnizaciones a las que usted pueda ser acreedor derivadas de los daños sufridos por usted o sus bienes ya sea contra particulares o compañías de seguros.
Interponemos asimismo en su nombre cualquier demanda civil en temas, entre otros, de arrendamientos de viviendas o locales.
Dado que no solo nos dedicamos a temas judiciales negociamos en su nombre cualquier contrato civil o transacción extrajudicial para evitar un proceso judicial.
Derecho de la Construcción
Nos hemos dedicado desde nuestra fundación como Despacho a reclamar en nombre de Comunidades de Propietarios y particulares ante los vicios constructivos tanto contra los técnicos que han intervenido en el proceso constructivo, así como contra los promotores de las construcciones exigiendo que se abonen todos los daños provenientes de una mala praxis constructiva.
Separaciones y Divorcios
Tramitamos vía amistosa o contenciosa separaciones y divorcios abordando las reclamaciones de guarda de menores o de régimen de visitas, la reclamación de alimentos , las pensiones compensatorias y uso de domicilios familiar en la idea de que siempre debe intentarse en temas tan sensibles como estos llegar a un acuerdo antes que ir a un proceso contencioso.
Sucesiones
Asesoramos a la hora de planificar el testamento, buscando la solución que mejor se amolde a las circunstancias personales y al patrimonio del testador, pensando siempre en la forma óptima para que el impuesto de sucesiones sea lo menos gravoso posible a los herederos del difunto una vez ocurra el fallecimiento. Tramitamos la aceptación de herencias y liquidamos los impuestos que se derivan del fallecimiento. Llegado el caso nos encargamos de reclamar los derechos hereditarios no satisfechos.
Expertos en Mediación
Como no toda solución a los conflictos es instar procedimientos judiciales tenemos una sección dentro del despacho en donde ofrecemos a los clientes la posibilidad de enfocar los temas a través de nuestra faceta de mediadores, donde el mediador insta a las partes a llegar a acuerdos que eviten la judicialización del conflicto.
La mediación es un proceso voluntario en el que dos o más partes trabajan con un profesional imparcial, que les ayuda a encontrar soluciones afines en el conflicto existente. A diferencia de un árbitro o un Juez, cuyas decisiones determinan un “ganador” y un “perdedor”, la mediación busca una solución satisfactoria para todas las partes.
La Mediación, por tanto, es una forma flexible para la resolución de conflictos, que permite a las partes encontrar una solución previa a lo que hubiera constituido un litigio, disminuyendo considerablemente los costes, en tiempo y en dinero, respecto a lo que implica un procedimiento legal completo.
El mediador es un tercero con las cualificaciones necesarias para asistir a las partes en un proceso de búsqueda de soluciones aceptables, que satisfagan las necesidades existentes entre las partes afectadas.
Su labor básicamente consiste en prestar toda la atención a las partes incentivando un diálogo franco y honesto que facilite el acercamiento a un acuerdo satisfactorio, informando previamente de las características del proceso de mediación y las premisas a las que deberán ajustarse al optar por esta técnica de resolución de conflictos.
Las características que debe tener un mediador son las siguientes:
Prudencia: el mediador debe guardar prudencia y honestidad en sus apreciaciones sobre la problemática del asunto. Deberá asumir responsablemente los efectos que puedan surgir de sus recomendaciones, sugerencias o intervenciones.
Imparcialidad: el mediador no puede estar comprometido por ninguna de las partes. Su imparcialidad le permitirá mayor movilidad y perspectiva en el proceso. Como facilitador, el mediador sugerirá los servicios de un letrado en caso de ser necesario consejo legal. Este principio es aplicable en los casos en los que un abogado actúe como mediador.
Confidencialidad: buena parte del éxito de un proceso de mediación viene dada por la confianza que genere el mediador en este aspecto, siendo fundamental para las partes operantes la certeza absoluta de la privacidad del proceso. El mediador está obligado a guardar secreto acerca de las manifestaciones, documentos e informes obtenidos durante el desempeño de su función.





